Más de 23 mil personas hicieron que SALUDA LA FERIA 2008 fuera todo un éxito. Los stands siempre estuvieron llenos de visitantes, los juegos no dieron abasto y tanto la obra de teatro “No hay que ser Eugenio para alimentarse bien” como los espectáculos centrales superaron las expectativas.
“De nuevo nos lucimos” esta era la sensación de los funcionarios del Programa de Salud de la Universidad de Antioquia y del grupo de Extensión de la Facultad de Comunicaciones. La organización del evento que se inició desde los primeros días del año se vio recompensada por el público, no solo por los gestos y palabras de agradecimiento sino por su buen comportamiento y respuesta.
Las primeras horas de la mañana estuvieron pasadas por agua sin disminuir el ánimo de los organizadores, que preocupados esperaban que la lluvia menguara. Las últimas gotas escurrían de los árboles de la plazoleta central y los stands comenzaban a llenarse de personas que se dejaban cautivar por la información saludable que recibían. No es usual ver a familias completas prestando atención, casi con la boca abierta, a una explicación de las úlceras genitales o acerca de las afecciones cardiacas, pero en esta feria fue el común denominador.
La zona de degustaciones de las empresas aliadas se caracterizó por las constantes y larguísimas filas donde no solo recibían ‘la pruebita’ de los productos sino la explicación de sus beneficios alimenticios. Los juegos extremos e inflables también se caracterizaron por las filas interminables y por la seguridad que ofrecieron a sus usuarios. Sirvieron para arrancar sonrisas a participantes y espectadores, arrebatarles un poco de adrenalina e imprimir un buen recuerdo de diversiones no muy usuales como el sky jumping, el péndulo, o el megabasquet.
Un genio de la chocolatera y la familia Pinzón fueron personificados por la Compañía Teatral Acción Impro y ayudados por videos, música y buen humor mostraron a las familias asistentes en sus cuatro funciones que “no hay que ser Eugenio para alimentarse bien”. La alimentación sana y balanceada que se consume en familia fue la mejor excusa para que las risas fueran el vehículo perfecto para entender la buena nutrición.
Y ni hablar de los espectáculos centrales que se enlazaban unos con otros, primero las risotadas con ‘el Cuentahuesos’ en la tarima de la IPS Universitaria, acto seguido el concierto de Bajotierra que se presentaba por primera vez en nuestra Alma Máter, no se sabía quien lo disfrutó más, si el público o el grupo. Como siempre el Ballet Folklórico de Antioquia se lució con su danza, dejando el sabor dulce del orgullo patrio. Por último el cierre con broche de oro, Joe Arroyo, quien con la misma voz que hizo famosas canciones como El preso, Manyoma y Tania hizo vibrar a más de ocho mil personas que bailaron y aplaudieron sin parar.
Una feria que sin duda alguna sirvió para que más de 23 mil personas entendieran que la salud es más que ausencia de enfermedad, que es un asunto de todos los días ,que es saborearse la vida…
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