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Una revisión periódica y meticulosa, cada mañana, durante la hora del baño, puede ayudar a diagnosticar tempranamente el cáncer  de testículo, un mal que cuando se detecta a tiempo puede ser tratado. Se dice que el 95% de los hombres que lo diagnostican a tiempo tienen resultados positivos con los tratamientos.

El médico de la Universidad de Antioquia, Javier Valencia, dice que la mejor forma de detectar una anomalía en la parte testicular del hombre, que diera lugar a un cáncer de testículo, es durante el baño. “El hombre se debe agachar, poniéndose en ‘cuclillas’, y dejar que el escroto se estire. En ese momento y mediante el palpo se debe mirar que en los testículos no haya ninguna anomalía, ningún nódulo que sea extraño”, sostiene Valencia.

Este tipo de cáncer puede desarrollarse en uno o en ambos testículos, dice el  galeno, que acota que aproximadamente el 90 por ciento de los cánceres de testículo se desarrollan en las denominadas células germinativas.

Dependiendo de las características de las células del tumor, el cáncer de testículo puede clasificarse en dos tipos: el de seminomas y el de no seminomas. Ambos crecen, se diseminan y se tratan de diferente forma. Los que son no seminomatosos tienden a crecer y diseminarse más rápidamente, mientras que los otros son más sensibles a la radiación. Si un tumor contiene ambos tipos de células se trata como tumor no seminomatoso.

Entre las causas que pueden originar el cáncer de testículo, dice el médico Valencia, se cuentan las hereditarias, es decir, cuando éste se presenta o ha presentado en más de un miembro de la parentela. También condiciones asociadas a ciertos trabajos, como aquel que se expone a productos químicos, o soporta temperaturas extremas de frío o calor. Este tipo de cáncer también puede afectar más a las personas que sufran de VIH.

Valencia dice que “muchos tipos de cáncer de testículo no tienen una sintomatología clara e incluso cuando se detectan ya se han propagado a otras partes del cuerpo. También se han presentado casos en que los síntomas se confunden con los de otras enfermedades”. No obstante, añade que el síntoma más claro es el de la aparición de un leve abultamiento o masa en el testículo que no causa dolor o una hinchazón en la misma zona.   

“Por eso es tan importante la revisión en la mañana, porque en ese momento los  tejidos están relajados”, precisó Javier Valencia, quien recalcó que “si el cáncer de testículo es detectado en una etapa prematura, se puede tratar”.

Cuando la afección se ha dado, dependiendo del nivel de gravedad, se puede pasar por la extirpación seguida de una radioterapia, pero centrada en los ganglios linfáticos. No obstante, cuando se detecta propagación de la enfermedad a otras partes del cuerpo, se procede con la quimioterapia o la radioterapia.

“Tratamientos como el de la extirpación de los testículos puede, en algunos casos, conllevar a la esterilidad. Cuando eso sucede se acostumbra extraer la esperma y mantenerla a baja temperatura para que pueda ser utilizada cuando se quiera fecundar”, explica Javier Valencia

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SALUÐA, Portal Web del Programa de Salud de la Universidad de Antioquia.
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