Cuando usted tiene problemas para respirar, al cuerpo le cuesta adquirir el oxígeno que necesita. Puede tener la sensación de faltarle el aire. Algunas veces, los problemas respiratorios leves son a consecuencia de una nariz tapada o del ejercicio. Pero la falta de aire también puede ser una señal de alguna enfermedad seria.
Muchos cuadros pueden provocarle la sensación de falta el aire. Las afecciones pulmonares, tales como el asma, enfisema o neumonía causan dificultades respiratorias. Las enfermedades cardíacas pueden provocar la falta de aire cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre para suministrarle oxígeno al organismo. El estrés causado por la ansiedad también puede dificultar la respiración. Si frecuentemente tiene problemas para respirar, es importante encontrar la causa.
El asma es una enfermedad crónica que afecta las vías respiratorias. Las vías respiratorias son tubos que trasladan el aire hacia dentro y fuera de los pulmones. Si padece de asma, las paredes internas de sus vías respiratorias se sensibilizan y se hinchan. Eso las hace muy sensibles y pueden reaccionar fuertemente ante aquellas cosas a las que usted es alérgico o las encuentra irritantes. Cuando las vías respiratorias reaccionan, se estrechan y los pulmones reciben menos aire. Esto puede causar respiración con silbido, tos, rigidez torácica y dificultades para respirar, especialmente temprano en la mañana o en la noche.
Cuando los síntomas del asma empeoran, se produce una crisis de asma. En una crisis severa, las vías respiratorias pueden cerrarse tanto que los órganos vitales no reciben suficiente oxígeno. En esos casos, la crisis asmática puede provocar la muerte.
El asma se trata con dos tipos de medicinas: medicinas para el alivio rápido y detener los síntomas del asma y medicinas para controlarla a largo plazo, que previenen la aparición de los síntomas.
El enfisema es un tipo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que implica lesiones en las bolsitas de aire de los pulmones (alvéolos). Como consecuencia, el cuerpo no recibe el oxígeno que necesita. El enfisema hace difícil tomar aire. También puede ocurrir tos crónica y dificultades para respirar durante el ejercicio.
La causa más común es el cigarrillo. Si fuma, dejar de fumar puede ayudarlo a no adquirir la enfermedad. Si ya tiene enfisema, dejar de fumar puede evitar que empeore. El tratamiento se basa en la gravedad de los síntomas: leves, moderados o severos. Incluye inhaladores, oxígeno, medicinas y, algunas veces, cirugía para aliviar los síntomas y prevenir complicaciones..............................................................................................................................
Neumonía
La neumonía es una inflamación del pulmón, causada generalmente por una infección. Tres causas comunes son bacterias, virus y hongos. También puede contagiarse con neumonía por la inhalación accidental de un líquido o una sustancia química. Las personas con mayor riesgo son las mayores de 65 años o menores de 2 años, o aquellas personas que tienen otros problemas con la salud.
Si padece de neumonía, quizá pudiera tener dificultades para respirar, y tener tos y fiebre. El exámen físico y la historia clínica pueden ser de ayuda para determinar si padece de neumonía. La radiografía del tórax y los análisis de sangre también pueden ser de ayuda para determinar qué mal está padeciendo. El tratamiento depende de la causa de la enfermedad. Si es a causa de las bacterias, los antibióticos podrán serle de ayuda. La neumonía viral puede mejorar con el reposo y bebiendo líquidos.
Prevenir la neumonía siempre es mejor que tratarla. Las mejores medidas preventivas incluyen el lavado frecuente de las manos, no fumar y usar una mascarilla al limpiar áreas con polvo o moho. Existe una vacuna para la neumonía neumocóccica, una infección bacteriana responsable de hasta una cuarta parte de todas las neumonías.