Actividades como jugar en familia, o ir al parque en compañía de los hijos son espacios propicios para explotar la creatividad y sentirse libres.
¿Quién dijo que jugar parqués o tener una sesión de masajes en familia es tiempo perdido? Cuando se habla de ocio se cree erróneamente que es un espacio en el que no se hace nada, pero el concepto tuvo un giro para 36 personas y sus familias pertenecientes al proceso de Atención Primaria en Salud (APS).
Con actividades lúdicas en las que los asistentes recordaron aquellas cosas que hacían cuando eran pequeños, se discutió el concepto de ocio, y se concluyó que es un espacio de libertad necesario para cualquier ser humano.
En los momentos de ocio es posible desarrollar la creatividad y hacer actividades diferentes a las cotidianas ya sean de tipo cultural, artístico, religioso, deportivo o turístico.
Así, los asistentes recordaron algunas de esas actividades alternas que practican en sus ratos libres y que les permiten salirse de su rutina diaria como son salir de pesca, tejer o jugar bingo.
Muchas familias recordaron que por sus afanes diarios, se han negado la posibilidad de disfrutar de estos espacios tan necesarios para compartir con los suyos.
El ocio es más que hacer pereza o sentarse toda una tarde frente a la pantalla de un televisor, con espacios de ocio en donde por ejemplo se ponga en práctica el juego se puede aprender y enseñar a los hijos multitud de cosas.
Para los esposos Alba Isaza y Arnobio Arboleda quienes compartieron por cerca de cuatro horas el taller de recreación, estos espacios son excelentes porque permiten desarrollar la creatividad y el análisis y saber de todo un poco, “Es muy positivo porque nos hace recordar la infancia y tener un espacio de diversión en familia”, puntualizó Alba
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